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19/06/2017 -  tiempo  9' 20" - 673 Visitas Tribunales Tras una tensa audiencia, se rechazó la recusación y el fiscal Malvasio sigue al frente de la investigación contra Canosa
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Brugo y Malvasio seguirán al frente de la investigación.
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David y Kisser prestaron juramento ante la jueza Firpo.
La jueza de Garantías Paola Firpo rechazó la recusación del fiscal Juan Malvasio, solicitada por la defensa del ex presidente de Sidecreer, Juan Canosa, imputado por el delito de negociaciones incompatibles con la función pública. En la audiencia declararon en calidad de testigos el senador provincial Raymundo Kisser (Cambiemos-Paraná) y el periodista Ricardo David. A ambos se les hizo escuchar el audio de una entrevista que el conductor radial le realizó al legislador, en la que supuestamente éste último contó que Malvasio le brindó detalles relacionados con la causa, lo que motivó la recusación por parte de los abogados defensores Raúl Barrandeguy y Candelario Pérez. Al hacer uso de la palabra, Barrandeguy insistió con su postura e incluso protagonizó un fuerte cruce con Kisser, al interrogarlo durante la audiencia. El defensor cuestionó al senador por “haber dicho a la prensa cosas que no le constaban”, a lo que Kisser contestó: “Yo no vine acá para que usted me rete”. La discusión motivó que la magistrada debiera pedir orden en un par de oportunidades. Sobre el final, Malvasio volvió a rechazar los motivos de la recusación e insistió con que lo que pretendió la defensa de Canosa fue dilatar los tiempos de la investigación. Finalmente, Firpo no hizo lugar al pedido de la defensa y Malvasio continuará al frente de la investigación penal preparatoria (IPP) “trabajando en la remisión a juicio”, según indicó ante la consulta de este medio. De ANÁLISIS DIGITAL

La audiencia se inició con la presentación de las partes: los abogados defensores Candelario Pérez y Raúl Barrandeguy y los fiscales Santiago Brugo y Juan Malvasio. Encabezó la audiencia la jueza de Garantías 1 de Paraná, Paola Firpo. Luego prestaron juramento los testigos: se dispuso que primero brindara testimonio el periodista Ricardo David y luego el senador Raymundo Kisser. A ambos se les reprodujo el audio de la entrevista en cuestión, realizada y emitida el 9 de mayo.

La introducción a la entrevista con cargadas sobre fútbol y otros comentario coloquiales dejó pasó a la parte sustancial: “He tenido una charla con el fiscal Malvasio. Soy muy respetuoso del trabajo que hace la justicia y soy uno de esos abogados que menos debe haber visitado el despacho de los jueces. Algunos jueces me lo han reclamado. Entiendo que la independencia se tiene que practicar y ejercer. Es una causa que me interesa mucho. Se ha avanzado muchísimo y de no haber otra indagatoria, seguramente para fines de mayo, principios de junio, esta causa se eleva a juicio. Directamente la jueza de garantías Paola Firpo lo va a pasar al tribunal de enjuiciamiento”, expuso Kisser ese día, ante la consulta del conductor David.

Tras escuchar el audio, Barrandeguy formuló a David preguntas de rigor sobre el momento y lugar de la entrevista y el periodista le ratificó que reconocía su voz, que se había emitido el material sin editar y que luego la nota se reprodujo en su página web. Malvasio optó por no formular preguntas, tras lo cual la magistrada liberó al testigo, que no estuvo en el estrado más de cinco minutos.

Distinta fue la declaración de Kisser, que en un pasaje protagonizó un duro cruce con Barrandeguy. También reconoció su voz y sus dichos y, a pedido del abogado defensor, contó que fue en una sola oportunidad al despacho de Malvasio, que concurrió acompañado por su asesor el abogado Rubén Pagliotto y que allí estaba presente Santiago Brugo, el otro fiscal de la causa.

“Fue cuando amplié o, mejor dicho, arrimé más información sobre el lugar en el que podía haber documentación que entendía que podía ser importante y necesaria para el esclarecimiento de la denuncia que había realizado. Fue en febrero o marzo, no recuerdo la fecha. La charla se centró en lo que acompañé por escrito y me preocupé por la marcha de la causa, como simple ciudadano, como denunciante, y como legislador, en este juego de contralor que ejercemos los poderes, que nos auto controlamos mutuamente”, esbozó Kisser.

También argumentó que tiene “interés en que la causa avance” y que no pase como con otras, entre las que mencionó la de las cosechadoras Senor y la del Senado, y expuso: “Cuando veo a la gente en barrios y pueblos hay clamor cuando hay sospechas de corrupción de por medio. Tengo derecho y obligación de ocuparme de esas causas”.

“Otro contacto no tuve con el doctor Malvasio y lo único que me informó es que se estaba avanzando. Sabía yo que se habían tomado indagatorias, que sólo un imputado había declarado y que yo esté acá como testigo ratifica que la causa marcha. Esperemos que en un tiempo no muy lejano tenga un fallo, sea a favor o en contra, y que la sociedad sepa que una causa se denunció, se sustanció y llegó a su término”, expresó.

Tras una objeción planteada por Malvasio hacia una pregunta del defensor que aludía a la información que Kisser aportó y que derivó en un allanamiento, a la que la jueza hizo lugar a medias y se vio obligada a llamar al orden, Barrandeguy reformuló su pregunta y buscó saber realmente cuántas veces había conversado Kisser y Malvasio ya que, a su entender, de lo ventilado en la audiencia se desprendía que había sido más de una vez.

“Al despacho fui una sola vez a llevar información sobre documentación existente en un departamento de calle Buenos Aires. Lógicamente aproveché la oportunidad para recabar datos de la causa. No en qué sentido avanzaba, sino saber que no estaba cajoneada. Después, no puedo negar que a Malvasio lo encontré en la calle, en Tribunales, hemos intercambiado saludos y palabras. Por ahí se interpretó mal mi respuesta”, esclareció Kisser.

Consultado sobre sus dichos respecto a la pronta elevación a juicio, Kisser explicó que, en su carácter de abogado, y por el asesoramiento de Mulet y Pagliotto, entendía que esta causa a principios de mayo o junio se podía elevar a juicio. “Son hombres con experiencia y en base s su asesoramiento puedo hacer juicios de valor”, se defendió.

En este punto, Barrandeguy destacó que Kisser se haya presentado a declarar y no haya optado por usar el derecho de hacerlo por escrito que le confiere su carácter de senador, pero increpó al legislador por transmitir a la prensa “deducciones y no datos concretos, diciendo que una jueza iba a resolver de una manera determinada”, lo que derivó en un contrapunto por momentos algo tenso.

Tensión: dos hombres políticos

_Soy un hombre de la política-, respondió Kisser

_Se refiere a sacar alguna ventaja política de esto?-, repreguntó Barrandeguy,

_Puede ser. ¿Por qué no? Son las reglas del juego- admitió Kisser.

_¿De qué juego? –siguió Barrandeguy.

_Del juego de la política, usted ha sido legislador… –sostuvo Kisser

_Sí, pero la verdad que yo no conozco esas reglas el juego – expresó Barrandeguy.

-Lo que pasa doctor es que en este país hacemos la política de los bomberos. Esperamos que aparezcan los siniestros, los problemas de la sociedad, para ver cómo los solucionamos. Yo tengo que imaginarme, porque si no pienso para adelante no estoy cumpliendo con mi idea de la política, que es diseñar el futuro. Si yo tengo elementos en mis manos, tengo lo que sale en la prensa, que nadie lo desmiente, que los allanamientos se realizaron, que los testimonios se tomaron, la lógica indica que la causa está llegando a una etapa que implica su elevación a juicio. ¿Por qué no lo voy a decir si hay una prensa que me lo pregunta y una sociedad que necesita saber? –inquirió Kisser.

-No lo debió decir porque no lo sabía. Qué debe pensar un abogado como usted o como yo cuando se encuentra en los medios con que una jueza de Garantías y un fiscal independiente le pusieron un moño a una causa y que ya la están por elevar a juicio, sin que esto sea cierto. ¿Cómo pudo usted hacer esta declaración sin saber? –preguntó Barrandeguy

-Mire doctor, yo no he venido a esta audiencia para que usted me rete-, se quejó Kisser.

Luego del punto más álgido de la audiencia, Kisser avisó que se iba a “tomar el derecho de no responder” porque no quería entrar “en un terreno al que usted me quiere llevar” y “porque no quiero que la causa se frustre”. El senador pidió a la jueza que se lo exima y la magistrada advirtió que era una de las pocas personas con fueros que iba a declarar sin tener que hacerlo en persona.

“Yo no creo en los fueros. Prometí a mis amigos, a mi familia y a mi partido despojarme de los fueros. Transito las calles con mis mismas conductas y mis mismas costumbres porque soy un ciudadano más al que la ciudadanía consagró senador con su voto”, concluyó Kisser, antes de retirarse algo ofuscado de la sala.

Últimas palabras

Barrandeguy eligió decir que “en casi 50 años de ejercicio activo de la profesión” no se encontró jamás “con una desnaturalización tan profunda de la significación que tienen las garantías de un juicio justo”. También, admitió: “Probablemente sigamos perdiendo, pero no nos vamos a callar respecto de las circunstancias oscuras y poderosas que puede haber en la provincia, que desnaturalizan el proceso penal”.

“Vamos a seguir protestando porque Malvasio claramente dio opiniones y no a cualquiera, ni a un funcionario celoso de sus atribuciones, sino a un denunciante que necesita de otros dos denunciantes profesionales para saber si se debe dar a publicidad o no lo que no se conoce”, agregó.

Malvasio, a su turno, habló de Barrandeguy: “Quiero destacar lo inteligente que ha sido, abogado con una trayectoria indiscutible, prácticamente maestro de esta nueva generación que transita los Tribunales. Destaco su inteligencia, pero su planteo se desmorona como un juego de cartas apenas se desmenuza el reportaje”, expuso.

Luego, disparó contra el defensor al decir que “encontró un manotazo de ahogado” en los encuentros en la calle o en los pasillos de Tribunales que evidenció el senador. “Kisser es de profesión abogado, transita Tribunales por lo que es cierto que nos hemos encontrado en alguna oportunidad en los pasillos. No quiero faltar a la verdad, pero no recuerdo el contenido de esas conversaciones. Pero sí que se ha trabajado con mucho compromiso, lo cual no afecta el principio de objetividad”, completó el fiscal, antes de insistir con que el planteo de Barrandeguy fue una maniobra dilatoria.

Tras un cuarto intermedio, a las 12.05, la jueza Firpo retornó a la sala de audiencias y expuso dos aspectos de su sentencia. Por un lado, coincidió con Barrandeguy en la “colisión de normas” e “inconstitucionalidad” de una normativa que regula el funcionamiento del Ministerio Público Fiscal con el nuevo código de procedimientos penales, en torno a las posibilidades de recusación de fiscales. Por otro, concluyó: “Pese al denodado esfuerzo de Barrandeguy, no se logró demostrar el accionar del recusado con el audio, ni con las declaraciones” y procedió a “rechazar el recurso de recusación contra el fiscal Malvasio”.

Al término de la audiencia, consultado por ANÁLISIS DIGITAL, Malvasio confirmó que en la causa por negociaciones incompatibles con la función pública que se sigue contra Canosa por haber adquirido vía Sidecreer insumos informáticos, indumentaria y otros elementos por varios millones de pesos a empresas a nombres de familiares y allegados seguirá “trabajando en la remisión” a juicio, a medida que avanza en la investigación por enriquecimiento ilícito que se sigue contra el ex presidente de la tarjeta de crédito estatal, hoy asesor jurídico de la Cámara de Diputados de la provincia.
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